En los últimos tiempos se advierte una tendencia, sobre todo en los medios masivos de comunicación, en dar mucha importancia a dos cuadros llamados "ataques de pánico" y "fobias sociales", llegándose a sostener que se percibe "un notable incremento". En la última clasificación de Enfermedades Mentales de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (DSM IV), se encuentran descriptas las “fobias sociales”, también conocidas como trastorno por ansiedad social, que se refieren a las personas que experimentan un miedo excesivo e intenso en diferentes situaciones públicas: hablar ante un auditorio, utilizar baños comunitarios, acudir a una cita en la calle con alguien desconocido o la situación de enfrentar una cámara de televisión.