Los nanotubos de carbono constituyen una nueva clase de materiales fascinante con un amplio rango de potenciales aplicaciones. Desde el descubrimiento de los tubos de carbono de tamaño nanométrico (nanotubos) por Iijima en 1991, muchos han sido los progresos que se han realizado tanto en su producción como en la comprensión de sus propiedades. Estas nanoestructuras grafíticas tienen alto interés en tecnología por sus posibles aplicaciones que están relacionadas con sus propiedades excepcionales en el campo de los materiales de carbono.