Usar productos elaborados con las materias primas cuya extracción sea menos perjudicial
para el medio ambiente.
2. Adoptar sistemas y métodos de trabajo que reduzcan al mínimo el desperdicio.
3. Evitar los productos que generan residuos peligrosos.
4. Reconocer los factores climáticos y geográficos regionales.
5. Cuando sea lógico, usar productos que puedan reutilizarse o reciclarse.
6. Promover el empleo de techos verdes que admitan vegetación, especialmente en los
centros urbanos.
7. Estudiar diseños de techos que faciliten la selección y recuperación de los materiales al
final de la vida útil del techo.
Fuente: Comunidad emagister