La mayoría de las personas que han sufrido daño cerebral adquirido regresan a su entorno social. Algunos presentan diversos grados de
discapacidad que limitan su capacidad para desempeñar los niveles de funcionalidad y estilos de vida previos a la lesión. La investigación destaca que son estas dificultades psicosociales y conductuales las que limitan en mayor medida que los déficits físicos la reinserción social de estos pacientes.
Fuente: http://www.terapia-ocupacional.com