Tus oídos se encargan de recoger los sonidos, procesarlos y mandar señales sonoras al cerebro. ¿Has oído algo? Tal vez el sonido que has oído era tan leve como el que hace tu gata al lamerse las patas. O tal vez ha sido un sonido fuerte, como el de un carrito de helados al pasar. Los sonidos están por todas partes, y tienes dos partes del cuerpo geniales que te ayudarán a escucharlo todo -¡tus oídos!.......