Los chinos, al igual que cualquier otra persona de éste planeta intentan imitar sonidos con onomatopeyas. Imitar un mugido, maullido, explosión, etc. puede sonar muy parecido en cualquier idioma que exista, pero a la hora de plasmarlo en papel puede resultar bastante complicado de realizar con un idioma que carece de la versatilidad de un alfabeto sencillo como el nuestro. Conozcamos los medios con los que ha de valerse el
chino en éste interesante campo.
Fuente: http://sinohispania.metropoliglobal.com