La instalación de rótulos y carteles publicitarios supone un impacto visual cuya importancia es, al menos, equiparable a las cualidades formales de las edificaciones que configuran la imagen urbana de nuestras ciudades. La existencia de una normativa, ocasionalmente rígida, que fija condiciones de adecuación y estéticas de los edificios, en particular en el Centro Histórico, contrasta con la carencia de normas que regule las instalaciones publicitarias. El gran desarrollo de los últimos años del sector publicitario y la ausencia de la normativa referida, unido a una generalizada indisciplina, ha provocado una situación de grave deterioro del paisaje urbano y la necesidad de la presente
Ordenanza. Resulta especialmente grave la situación en que se encuentra el Centro Histórico, donde los anuncios y carteles, por su propia naturaleza, adquieren protagonismo formal sobre las edificaciones, conjuntos, perspectivas y edificios. La Ordenanza Reguladora de Instalación de Vallas Publicitarias, supuso el primer paso en la