Oswaldo Guayasamín, ecuatoriano universal cuya obra trasciende todas las fronteras mostrando al mundo el drama de la vida, plasmando en el lienzo y las formas la angustia de los personajes de una América nuestra que lucha por crecer y sobrevivir. El artista no tiene modo alguno de evadirse de su época, ya que es su única oportunidad. Ningún creador es espectador; si no es parte del drama, no es creador. Nacido en Quito el 6 de julio de 1919, de padre indio y madre mestiza, orgulloso de sus raíces, crea, afianzado sobre las mismas, un retrato de la realidad social y humana actual como denuncia del presente en que vivimos. Tan temprano como a los 8 años de edad su espíritu empieza a manifestarse en el trazo, mostrando su pasión artística al tiempo que pasa por varios colegios, donde tiene problemas por sus caricaturas de maestros y compañeros de clase.