- El tema ambiental adquiere carta de ciudadanía en las dos últimos décadas del siglo recién concluido, cuando gobiernos de distintos países involucran en su agenda la preocupación por el creciente deterioro de las condiciones esenciales de existencia de la especie humana. Con anterioridad el asunto lo venían tratando individuos y organizaciones agrupados en un "movimiento verde" de carácter contestatario y espontáneo de poca audiencia y menor resonancia en razón al ostracismo al que se le tuvo sometido.
El primer campanazo de alerta lo daría el Club de Roma en 1971 al publicar el informe "Los límites del crecimiento" en el que se avizoraba la posibilidad de una profunda crisis que pondría en peligro la supervivencia de la humanidad durante el Siglo XXI; el mismo organismo bajo el título "Más allá de los límites del crecimiento" ratificaría 20 años después que, debido a los patrones dominantes de producción y de consumo, los problemas ambientales crecen aceleradamente: nuevas enfermedades, extinción de especies, desertización, hambrunas,
contaminación de las aguas, destrucción del patrimonio cultural, agotamiento de los recursos, polución atmosférica, etc. Se revelaría también que, a diferencia de lo acontecido en crisis anteriores, el nuevo trance adquiere velocidades apremiantes y dimensiones hasta ahora ignoradas...