Santa Claus, la única palabra que se desprende es "coherencia". Generación tras generación ha sido expuesta a una "marca", a un mensaje y a las mismas imágenes poderosas. Del mismo modo que a Mercedes "le pertenece" el término lujo y a Volvo el concepto de
seguridad, Santa Claus tiene en propiedad la palabra esperanza. Cada niño merece su Nintendo, y tiene la ilusión de disponer de suficientes puntos en la escala de bondad para justificar una montaña de regalos.
Fuente: http://www.poliedric.com