Podria asegurar sin temor a equivocarme que en mas de alguna ocasion nosotros, como buenos humanos, hemos vivido la experiencia de "desear tener", e incluso de parecernos injusto lo que otros tienen.
Dinero, paz, salud, fama, en fin, tantos valores como puedan definirse o encontrarse.
Nos hemos comparado con otros y el resultado ha sido, de manera conciente o inconsciente, el surgimiento de la pregunta ¿por que el (ella) y no yo?
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