El cáncer es la enfermedad más conocida y temida de la humanidad por la elevada mortandad que produce. En los últimos años se está experimentando un ascenso de su incidencia (un 2% anual) probablemente por el aumento y el envejecimiento de la población.
En España, el cáncer es la segunda causa de muerte después de las enfermedades cardiovasculares, y además contribuye a una importante reducción de la calidad de vida de quien lo padece y a un gasto económico elevado. Por ello, todas las estrategias orientadas a la reducción de su incidencia y al
diagnóstico precoz son esenciales en nuestra sociedad. Estas premisas tienen su base en la prevención, en todos sus niveles, y en la investigación, tanto básica como clínica.
El cáncer del tracto genital inferior: cáncer de ovario, de endometrio, de cérvix y de vulva ocupa la segunda causa de mortalidad por cáncer en la mujer, tras el cáncer de mama. Su impacto en la población es significativo y del máximo interés. Por ello, la investigación oncológica en estos tumores está teniendo gran relevancia con la obtención de nuevas dianas en el tratamiento de estas patologías, pero sobre todo ha hecho avances extraordinarios en la prevención. De esta manera, la creación de vacunas frente a los agentes etiológicos del cáncer como es el caso de la vacuna frente al virus del papiloma humano para la prevención del cáncer de cerviz o la investigación de vacunas frente a antígenos tumorales específicos, como se están investigando en cáncer de ovario han revolucionado el campo de la
oncología. Y, por supuesto, sin olvidar los avances en las técnicas quirúrgicas y en los nuevos fármacos antitumorales que están permitiendo, o al menos intentando ofrecer, un pronóstico más favorable para la mujer con este tipo de cáncer.