El decreto 1567 de 1998 estableció que las entidades públicas están en la obligación de organizar
para sus empleados, anualmente, programas de bienestar social que permitan su desarrollo
integral, el mejoramiento de su nivel de vida y el de su familia y la identificación del empleado con
el servicio de la entidad en la cual labora.
Teniendo en cuenta este marco normativo y los intereses manifestados por los funcionarios a
través de encuestas que se practicaron anualmente, la División de
Recursos Humanos y
Capacitación, durante los años 1999, 2000 y 2001 continúo promoviendo y fortaleciendo su
programa de bienestar social.
Fuente: Comunidad emagister