- Protágoras se afirma en el cambio, en el continuo devenir. Creo que es por aquí por donde se debe comenzar a interpretar al sofista, por su ontología. El filósofo de Abdera concibe el ser como algo en movimiento, como un constante fluir: es la realidad cambiante y multiforme, plural, sumergida en el río de Heráclito.
En esta concepción ontológica se soporta toda la
filosofía protagórica y adquiere validez. Es así como, desde un principio, nos encontramos con algo determinante: la radical distancia entre el pensamiento de Platón, fundamentado en la ontología inmóvil de Parménides, y el pensamiento de Protágoras, el cual ha encontrado una fuerte empatía con el filósofo de Efeso.
"Fue el primero (Protágoras) en decir que sobre cualquier tema son posibles dos tesis contrarias entre sí".