Es la prueba por excelencia cuando queremos evaluar la presencia de parásitos
microscópicos (Sarcoptes, Notoedres, Demodex, Microfilarias, Otodectes, etc.).
Se depila la zona a raspar y luego se deposita el raspado un un portaobjetos con
un poco de aceite de parafina, se cubre y se mira a 4X o 10X jugando con el
diafragma ya que los ácaros tienen una cutícula entre plateada y transparente. Es
muy importante sobretodo cuando se sospecha de sarcóptica o de notoédrica, la
realización de numerosos raspados y de zonas con la lesión característica de
ambas que es una Pápula-Costra.
Fuente: Comunidad emagister