Las empresas cada vez dan más importancia a la
inteligencia emocional, parten de la base de que el trabajador ya dispone de suficiente capacidad intelectual y destreza técnica para hacer su trabajo, y centra su atención en cualidades personales como la iniciativa, el
liderazgo, la adaptabilidad, la empatía o la capacidad de persuasión. Los datos que confirman estas tendencias se basan en las investigaciones realizadas en más de 500 empresas mundiales.
Fuente: http://contenido.monster.es