El sol es imprescindible para que haya vida en la Tierra. Es una fuente inestimable de energía, bienestar y salud.
Son también numerosos los trastornos relacionados con la luz solar:
problemas neuropsicológicos (adaptación al trabajo nocturno, jet lag, ritmos biológicos, trastornos ansioso-depresivos)
problemas metabólicos (interacción con la vitamina D3 y la hiperbilirrubinemia)
problemas dermatológicos (urticaria solar, quemadura solar, fotoenvejecimiento, tumores cutáneos, etc.)
problemas oculares (cataratas)
Por todo ello, es importante aprender a convivir con el sol, conocer todo lo bueno que nos aporta y saber evitar los riesgos derivados de su abuso.
Fuente: http://www.tecnociencia.es