En un sistema de reproducción siempre se trabaja con factores limitantes, lo que equivale a decir que la calidad final será aquella que sea capaz de ofrecer el peor de nuestros componentes, sea la sala o un simple cable. No sirve de nada invertir mucho dinero en una gran fuente, un buen amplificador y unas cajas perfectas para él si lo enlazamos entre sí con cables inadecuados o si la sala nos provoca tales reflexiones primarias que hacen imposible la obtención de una buena imagen y escena sonora o un sonido confuso y falto de definición espacial o con coloraciones que serían difícilmente aceptables para cualquier otro componente de nuestro equipo... aceptables para cualquier otro componente de nuestro equipo...