La gran mayoría de
productos agrícolas, en fresco, para ser incorporados al mercado necesitan de algún tipo de embalaje que le facilite un mejor transporte y manejo para así poder ser trasladados por una persona de forma manejable. Se va utilizando unos contenedores con pesos entre 5 a 25 kg. Algunos productos como las patatas pueden transportarse para su comercialización en sacos de 25 a 50 kg, las verduras de hoja grande verde como lechugas en manojos sin embalar.
En algunos países se utiliza cestos, bandejas y sacos para llevar los productos al mercado; estos contenedores están fabricados con materiales fáciles como bambú, hojas de palma, etc. Pero aquellos productos que se van a comercializar en grandes cantidades precisan de embalajes para reducir posibles daños durante su manejo o manipulación y también para reducir los costes en el transporte.
Los embalajes vienen normalizados con un tamaño adecuado para facilitar el transporte, manipulado y apilamiento. Facilitan también el pesado del producto, evitando de esta forma repetir la operación de pesado varias veces. El embalaje debe ser lo más económico y práctico posible.
Fuente: http://www.infoagro.com