En la concepción actual de nuestros territorios ha sido posible gracias a la integración de diferentes políticas, ejecutadas en forma de acciones concretas, desde los diferentes ámbitos de decisión, ya sea económica, social, cultural y ecológica, con multitud de fines y objetivos. Curiosamente en algunos casos las medidas adoptadas han podido llegar a ser incompatibles o antagonistas entre si o con la conservación del entorno, aterrerando drásticamente la configuración del espacio.
En la mayoría de los casos nuestros paisajes, sea cual sea la dimensión espacial que analicemos, son el resultado de siglos de actividad, de una serie de concepciones y objetivos que han evolucionado históricamente, consecuencia de una actuación ordenada o aleatoria de decisiones.
En la actualidad se prima la búsqueda de una mejor y mayor calidad de vida y un desarrollo socieconómico equilibrado. Estos objetivos, de forma conjunta, sólo se pueden alcanzar realizando una gestión responsable de los
recursos naturales, tomando medidas para la protección del
medio ambiente en general y promoviendo, en definitiva, la utilización racional del territorio.
Así, la
Ordenación del Territorio se ha convertido en una disciplina científica, una técnica administrativa y un modelo de política, en el que se concibe el espacio desde un enfoque global, con la actuación de diferentes disciplinas, cuyo objetivo es la organización física del espacio con un desarrollo equilibrado de las áreas o regiones.
Con este curso se pretende dar a conocer diferentes iniciativas, desarrolladas en diferentes ámbitos territoriales y en diferentes momentos temporales, que han perseguido alcanzar una ordenación territorial ejemplarizante, así como debatir sobre la tendencia y los modelos de actuaciones futuros.