Diversos estudios realizados en centros de cuidados prolongados de España demuestran que entre un 27% y un 60% de los residentes están sometidos a algún dispositivo de limitación física. Este dato resulta bastante negativo puesto que entre los efectos negativos del uso de estos dispositivos se cuentan la disminución del nivel funcional físico de los residentes (por ejemplo su capacidad de deambulación) y su estado muscular, aparición de rigideces, aumento de la incidencia de infecciones y desarrollo de úlceras por presión, delirium, agitación e incontinencia. Además, se ha demostrado que en algunos casos estos dispositivos incrementan la incidencia de caídas y otros accidentes (por ejemplo estrangulamiento).
Índice de contenidos
1. Problema. Dimensión.
2. Desencadenantes (de la aplicacion de este protocolo).
3. Directrices.