Vivimos un proceso de euforia marketinera. Como toda euforia, lleva consigo cierta confusión, y además, pasión. Confusión conceptual que impacta negativamente en la formulación o reformulación del rumbo empresario. Pasión por la competitividad.
Ambas cosas van juntas en el
marketing promocional. Porque muchos confunden la promoción con la estrategia y otros minimizan los beneficios de la promoción, como si esta fuera una actividad menos profesional. Ni una cosa, ni la otra. La promoción es parte del plan integrado de marketing y responde a la estrategia.
Lo único que sí es claro es la pasión competitiva que genera el marketing promocional. Enrique Meyer es el especialista que nos explica en este ensayo los conceptos fundamentales y el futuro de esta disciplina apasionante....