Como Tiller se conocía antiguamente a una varilla de madera que contaba con una serie de ranuras, y que se colocaba en el centro del arco, introduciendo la cuerda en la ranura más cercana a él. Se medía entonces la curvatura que adquirían las palas. Una vez hecho esto, la cuerda se introducía en la ranura siguiente, volviendo a medirse de nuevo la curvatura de las palas, y así sucesivamente en las demás ranuras. La intención, como os habeis podido imaginar, era comprobar si, a lo largo de la tensión del arco, las dos palas actuaban por igual.
Fuente: http://www.arcobosque.com