Estos estudios tienen como finalidad la formación de profesionales capaces
de rentabilizar al máximo las cosechas, las instalaciones y explotaciones
agrarias y ganaderas, y la comercialización de los productos
agropecuarios. Para lograr este fin, la carrera se centra en la
investigación para el perfeccionamiento de la maquinaria utilizada en el
campo, la utilización de pesticidas, de instalaciones de
riego y, en
general, todo lo que implica y supone una mejora para el sector agrario.
Esta ingeniería se interesa, entre otras, por las siguientes áreas: la
Economía Agraria, la Fitotecnia, la Industria Agraria, la Ingeniería Rural
y la Zootecnia.
La Economía Agraria estudia la
agricultura como sector económico. La
Fitotecnia se ocupa de la producción vegetal y aporta conocimientos de las
plantas como organismos productores de alimentos y fibras. La Industria
Agraria se encarga de las transformaciones y procesos industriales que
puede sufrir la producción vegetal y animal en las industrias
agroalimentarias. La Zootecnia se adentra en los aspectos relacionados con
la producción animal, que va desde producción de piensos y forrajes, hasta
sistemas de explotación y economía (gerencia de explotaciones). La
Ingeniería Rural se centra en la situación y problemática de la producción
agrícola, así como en el medio físico como base de la actividad agraria.