Monografía sobre este problema y su abordaje desde la
Atención Primaria.
Consiste en mejorar la higiene del sueño, controlar los estímulos que provocan insomnio y regular los horarios:
- No ir a la cama hasta tener sueño.
- No ver la televisión, leer o comer en la cama.
- Separación mínima de una hora entre la última ingesta y acostarse.
- Evitar las comidas copiosas.
- Eliminar el alcohol ya que, a pesar de inducir el sueño, produce despertares precoces y reduce el tiempo total de sueño.