La parte norte de Irlanda –la grande y majestuosa provincia del Ulster– es un mundo singular y diferente. Los influjos de las más diferentes culturas escocesa del Ulster, gaélica, normanda o anglo-normanda han dejado su impronta en esta región. Estos influjos se reflejan en todo: en la forma de los campos, en los pueblos o en los bien cuidados bosques, en las numerosas y grandiosas mansiones señoriales, castillos y jardines o en los lujosos edificios industriales victorianos típicos del norte.
La situación geográfica en el extremo norte de Irlanda, rodeada de mar por tres partes, ha dotado a la región del Ulster de una costa de imponente belleza, con escarpados acantilados, amplias playas y montañas de una altura rara en la isla.
De Belfast tierra adentro está el centro de la tradicional industria lencera alrededor de Lisburn, Lurgan y Portadown. Los vestigios de esta industria, que floreció bajo los hugonotes en el siglo XVII tardío, están dispersos por toda la región en forma de edificios de fábricas victorianos de gran importancia arquitectónica como, por ejemplo, la Barbour Campbell Factory en Hilden....