La ventaja que tienen los jóvenes de América Latina, aunque no deseada, es la pobreza y la existencia de un mal gobierno.
La pobreza, aunque no es requerida, les facilita crear una
filosofía crítica del sistema y una dirección en la vida motivada por objetivos claros: terminar con la desigualdad social, luchar contra la injusticia y prepararse para reemplazar a la gente inepta que gobiernan sus países.
Fuente: http://www.ilustrados.com/