INTRODUCCIÓN
En la actualidad, en nuestro país, las empresas están atravezando un sinnúmero de complicaciones no solo económicos sino también relacionales.
Ante la crisis reinante los empresarios están en una etapa de restricciones y se vuelven cada vez más conservadores.
La falta de producción, el bajo índice las ventas y la recesión transforma a las organizaciones en bombas de tiempo, donde principalmente para conservar lo poco que queda deciden bajar el índice de los sueldos y dejar prescindibles a una gran masa de sus empleados.
Se producen en las empresas una cierta parálisis operativa y una serie de relaciones disfunsionales con la organización.
Pero las organizaciones deben adaptarse al contexto socioeconómico reinante.