- Estamos entrando a un nuevo milenio, un nuevo mundo, con nuevas tecnologías, donde la globalización cada vez gana mas terreno, las religiones son cada vez mas rechazadas, en donde el individualismo hedonista predomina en las sociedades. ¿Se puede decir entonces que estamos entrando a un mundo sin valores, sin sentido, a un mundo sin alma?
Nada es más común cuando se habla del Tercer Milenio que evocar el hundimiento de la moral, la crisis de sentido y los valores. La idea, por supuesto, no es nueva, por cuanto reconduce la temática del nihilismo moderno y lo relaciona con la extensión del neoliberalismo y con el individualismo posmoderno. Las lógicas económicas y culturales del universo individualista conducirían ineluctablemente a la guerra de todos contra todos, al cinismo, al egoísmo generalizado, a la degradación de las relaciones sociales, en resumen, a una sociedad sin alma, ni fin ni sentido...