Prácticas en empresas:
¿Dónde realizar mi práctica profesional?
Una etapa fundamental de tu
formación superior será la realización de una
práctica profesional en una empresa de tu ámbito. Dependiendo de tu grado, en algún momento de los estudios te verás enfrentado a este desafío.
La práctica profesional no es sólo una asignatura más: es la puerta de entrada al
mundo laboral. A través de ella tendrás tu primera experiencia concreta y podrás ir tanteando el terreno de tu profesión. Con suerte y esfuerzo conseguirás un puesto permanente de trabajo, o al menos harás buenos contactos que te servirán en el futuro. Podrás poner a prueba los conocimientos con los que te has venido preparando e ir adquiriendo mayor seguridad.
A través de una buena práctica profesional te rodearás de destacados maestros en el trabajo. Complementarás tus estudios teóricos con la práctica cotidiana de tu oficio, con personas experimentadas en la empresa podrás ir adecuándote a tareas concretas que serán nuevas para tí.
¿Cómo empezar a realizar una práctica?
En el
centro de formación en que estás cursando tus estudios, o en el que piensas hacerlo en el futuro, deberían tener
convenios con empresas que permitan asegurar las prácticas profesionales de todos los alumnos. Al elegir la institución en la que cursarás tu grado o tu estudio técnico debes estar muy
atento a qué prácticas ofrecen, en qué condiciones y con quien.
¿Cuánto duran y qué requisitos debo cumplir para realizar una práctica?
La duración de la práctica profesional depende del grado de complejidad y especialización de tus estudios y viene determinada por el convenio entre el centro y la empresa. Generalmente están dentro de un semestre académico, con excepciones, como las carreras médicas, que tienen lógicamente un espacio más complejo para el acceso o el
ejercicio laboral de sus alumnos. También existen
programas del gobierno, tanto nacional como local, para fomentar el desarrollo correcto de las prácticas.
Ten en cuenta, que los
Convenios Universidad- Empresa en España estipulan que si no has cumplido el
50% de tus créditos no puedes realizar prácticas. También determina, este convenio, que las empresas contratantes deben comprometerse a ocuparte en tareas que se correpondan con tu formación y que
no están obligados a remunerarte por ello (aunqu son muchas las empresas que voluntariamente sí lo hacen).
De cualquier manera, a partir de que inicies tus estudios, deberás estar muy atento a las
exigencias curriculares en torno a las prácticas profesionales, y así poderlas elegir en el campo que te vaya bien. Es muy distinto si realizas tus prácticas de docencia en una universidad, en una empresa como aprendiz o en un centro de documentación como investigador. Así, tendrás múltiples opciones en cada una de éstas y deberás elegir la más adecuada para tí a medida que vas aclarando tu perfil específico como profesional. Con esto y con la ayuda de los especialistas en tu institución, tendrás preparado el camino para el éxito.
Hacer mis prácticas… fuera de España.
Una opción más ambiciosa es hacer tus prácticas fuera de España. Existen varios programas de movilidad que te permiten desarrollar tus prácticas profesionales en el extranjero, es decir, teniendo el valor agregado de mejorar tu segundo idioma y adentrarte en el sistema de trabajo de la
comunidad europea, por ejemplo, la Beca
Leonardo da Vinci
Para obtener una beca en el marco del programa Leonardo, lo que tienes que hacer primero es ponerte en contacto con una asociación que tenga proyectos de movilidad aprobados. Entre ellas están la Consejería de Educación de tu Comunidad, tu Instituto, Cámaras de Comercio o Ayuntamientos.
Cada establecimiento te solicitará cierta documentación pero aquí tienes un ejemplo de los que suelen solicitar:
- Formulario de solicitud de beca (cumplimentado a máquina en inglés o francés)
- Curriculum Vitae (en el idioma del país dónde desea realizar las prácticas)
- Fotocopia del expediente académico
- Fotocopia de otros títulos (cursos realizados, idiomas, informática, etc.)
- Cartas de presentación
- Fotos
- Etc.
Otra alternativa posible es que pidas al encargado de Leonardo de tu universidad o centro de formación profesional (puesto que sirve para ambos tipos de formación) que contacte directamente con las empresas donde te gustaría trabajar y que todavía no están en el programa. Tu encargado deberá enviarles información sobre el programa y luego tú tendrás que escribir una carta de presentación contando tu proyecto y solicitud acompañando tu CV. Para que la beca sea válida, la tarea que desempañarás como becario tiene que aportar una cualificación profesional que complemente tus estudios y es necesario que el presupuesto de la beca esté disponible.
Una vez que la empresa ha aceptado tu demanda, ella te enviará una carta de aceptación.
Si realizas una beca Leonardo para trabajar en empresas extranjeras, mejorarás tu habla en dicho idioma y tendrás un contacto directo con la realidad socioeconómica de otro país Europeo. Una práctica desafiante como ésta es un buen camino para desarrollar mejor tus
competencias profesionales y poner a prueba tus habilidades personales.