El sector
TIC, como consecuencia de la incesante innovación tecnológica que lo caracteriza y la fertilización cruzada de las diversas y variadas especies tecnológicas que lo constituyen, está generando en los últimos tiempos una proliferación de agentes cuyo protagonismo relativo no solo está cambiando las reglas de juego preexistentes; anuncia incluso el advenimiento de un nuevo ecosistema.A diferencia del ecosistema natural, en el que con el tiempo una sola especie -la humana- lo domina con tendencia hacia una progresiva disminución de la biodiversidad, nuestro ecosistema tecnológico -en plena juventud- no cesa de engendrar nuevas especies como consecuencia del matrimonio del ecosistema inicial, el de las
telecomunicaciones, con las tecnologías de la información, ahora ampliado -merced a la banda ancha- con el mundo de la televisión y el entretenimiento.Ecosistemas pretéritamente separados, una vez eliminadas las barreras que aislaban a sus moradores, han comenzado a interactuar generando nuevas especies y comportamientos. La globalización de la economía, al ampliar enormemente los mercados y difundir ecuménicamente la posibilidad -ampliamente utilizada- de generar y consumir nuevas tecnologías ha contribuido -¿paradójicamente?- a restar protagonismo y poder a las tecnologías, que cada vez se asemejan más a una "commodity". Mientras tanto, nuevos factores más inmateriales y volátiles se adueñan de los mercados. El ritmo con que nuevas propuestas y estrategias llegan a los consumidores, es tan acelerado, que el equilibrio de las nuevas situaciones es cada vez más precario y su duración más corta. Generaciones sucesivas de terminales cada vez más híbridos y de ofertas de triple o incluso de cuádruple "play", como es el caso de la
telefonía móvil con más de tres mil millones de clientes, o Internet con mil quinientos, o sistemas como "YouTube", desafían cualquier previsión de futuro.Es tal la proliferación de posibilidades tecnológicas, de generación de nuevos servicios y contenidos y maneras de comercializar las nuevas ideas, que las tecnologías, los servicios y los contenidos se confunden entre sí, mientras que los usuarios -especialmente las nuevas generaciones, ahora denominadas "nativos digitales"- acaparan un poder creciente y cada vez más determinante del porvenir del ecosistema. Nuevos paradigmas, como el "long tail", es decir, negocios basados en servir a minorías pero a escala global o el precio cero compensado por rentabilidades colaterales, agrietan los antiguos modelos de negocio y cuestionan las brechas digitales que existían entre diversas fronteras nacionales, mientras acentúan la correlación del conocimiento con la riqueza. Valores, como la marca, la imagen y la fidelización de los clientes, tan propios de la industria de consumo forman parte hoy de otras industrias -en sentido amplio- como la de las
telecomunicaciones. Desde originales y muy afinadas estrategias de
marketing, nuevos agentes emergen y se consolidan en mercados aparentemente incontestables y lo hacen incluso con un poder de negociación dominante. No obstante, la inestabilidad y la volatilidad cada vez hacen más acto de presencia en los mercados, de suerte que con biorritmos extraordinariamente acelerados -si se les comparan con los de la vida animal y vegetal- el hipersector
TIC muta, mediante metamorfosis imprevistas, hacia un nuevo ecosistema cuya sostenibilidad plantea incógnitas de gran alcance que la regulación de los mercados tendrá que aspirar a resolver.Los nuevos paradigmas, al tiempo que cuestionan -según la lógica de la destrucción creativa schumpeteriana- a los anteriores, crean nuevas oportunidades, que bien aprovechadas permiten dar saltos hacia delante en la historia de las naciones. Es mucho lo que se puede y se debe hacer ahora en España, para sentar las bases de nuestro posible -está en nuestras manos- futuro liderazgo en el nuevo ecosistema: en el ámbito de las infraestructuras, que es la base para que todo lo demás sea posible; en el de los servicios y contenidos, para generar una oferta rica y atractiva para los consumidores; en el de la capacitación de los ciudadanos, para que puedan obtener los beneficios de las nuevas tecnologías, así como de las empresas para que puedan desarrollar nuevas ofertas; y por último, en el orden institucional, para que en los nuevos territorios virtuales la ley sea la regla y su incumplimiento, la excepción.
Patrocinadores: Abertis Telecom
Alcatel-Lucent
BT España
Cisco Systems
Ericsson España
Fundación Vodafone España
Hewlett Packard
IBM
INDRA
Microsoft Ibérica
Motorola España
Nokia España
Nortel Networks
OracleOrange
Philips Ibérica
Satec
Siemens Enterprises Communications
Sony-Ericsson
Sun Microsystems
Telvent
Organizado en colaboración con: Asociación de Empresas de
Electrónica,
Tecnología de la Información y
Telecomunicaciones de España (AETIC)
Fundación Telefónica
Colaborador: Red.es
ProgramaDirectores/asFrancisco de Bergia GonzálezDirector de Relaciones InstitucionalesTELEFÓNICAJesús Banegas NúñezPresidente AETIC