Nuestra mente explica desde sus limitaciones el mundo material que nos rodea, y por medio de un análisis asociado a nuestro sistema de creencias defimos, calificamos y establecemos el concepto de realidad; es por ello que el universo se encuentra en la mente del observador. El ser humano se preocupa por saber cada vez más del mundo que lo rodea y se olvida de conocer el interior de sus procesos mentales. En la película ¿y tu qué sabes? Nos encontramos con el planteo que los místicos conocen de forma intuitiva que el pensamiento influye en la materia, es decir: establece la posibilidad de influir en la materia y crear nuestra realidad.