El trabajo de sommelier

El vino tiene una marcada importancia en la reputada cocina española, de hecho, España es de los países que más consumen por habitante, al contrario de muchos vecinos europeos, donde la cerveza tiene más peso. Por esa importancia de lo vinícola, hablamos de un sector que ofrece grandes posibilidades profesionales, con multitud de perfiles ofertados en gran cantidad, entre los que se encuentra la figura del sommelier, un perfil de prestigio para el que conviene una formación acorde, como la Certificación Universitaria en Enología – Enólogo + Sommelier.

El concepto sommelier tiene origen francés, y viene de la palabra Somme, que significa carga, y es que originalmente, en la Edad Media, nobles, caballeros, aventureros y otros miembros de los altos estratos de la sociedad solían llevar a alguien consigo que estuviera a cargo del transporte y seguridad de la bebida, que solía ser vino en muchos casos, ahí nació el concepto de sommelier.

Hoy día existe en castellano una traducción acuñada del término, sumiller, y cuando nos referimos a ellos, hablamos de unos profesionales especialistas en todo tipo de vinos, con un rol muy apreciado en la hostelería y la restauración, ya que recomiendan en muchos restaurantes los mejores vinos para cada ocasión a cada cliente, aunque hay más tareas que llevan a cabo, como gestionar y administrar la bodega del hotel o restaurante en el que trabaja, lo que incluye cuidar de los vinos almacenados, controlando también su conservación.

Asimismo, el sommelier también tiene conocimientos del viñedo, de la crianza de vinos, su cosecha o las denominaciones de origen, incluyendo la localización geográfica de cada una de ellas, aunque esos conocimientos están muy enfocados al consumo de vinos por parte del cliente. El sumiller es frecuentemente confundido con el enólogo, pero mientras el primero trabaja de cara al cliente y asesorando consumidores, el segundo participa en la elaboración del vino, controlando el proceso de creación y ‘cata’ el resultado.

La de sumiller es una gran posibilidad profesional, pero requiere de determinados conocimientos y habilidades, los primeros se pueden adquirir mediante la formación y otorgan una base y conciencia sobre el mundo del vino y su funcionamiento y posibilidades. Las habilidades de un buen sommelier  se pueden desarrollar o incluso tener de manera más innata, e incluyen buena comunicación, liderar conversaciones y empatía, que resulta muy útil en el trato con el cliente.

¿Quieres descubrir toda la oferta formativa del grupo esneca ( salamanca) ? Ponte en contacto con Emagister y te ayudaremos a encontrar el curso perfecto para ti.

Si eres ya un estudiante de este centro y deseas contarnos tu experiencia ¡deja tu opinión gracias a este formulario y ayuda otros estudiantes como tú a escoger mejor!

Descubre la oferta formativa del grupo esneca ( salamanca)

Deja un comentario