El español es el segundo idioma más hablado del mundo, con aproximadamente 406 millones de hablantes, y, teniendo en cuenta el auge de los países de Latinoamérica como destino laboral, se está apreciando un aumento en el interés por aprender español. Aunque el trabajo está complicado en nuestro país, tenemos bastante ganado con el español como lengua materna.

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Así lo explica Anny Guimont, profesora de la Universidad McGill de Canadá. Guimont da clases de español en los niveles A1 y A2 para anglófonos y nos comenta que este interés por el español se da en estudiantes de diferentes ramas como la biología, el derecho o las ciencias empresariales. Con sus alumnos, y sobre todo para favorecer la expresión oral, utiliza una serie de micro actividades de calentamiento, que duran de entre tres y diez minutos dependiendo del contexto del aula, que considera fundamentales para motivarlos. Además, dice que los ejercicios son útiles para la enseñanza de cualquier otro idioma o materia. Esto es lo que esta profesora plantea al inicio de las sesiones.

1. Comparar. Para practicar el uso de los comparativos, Guimont les plantea situaciones u objetos en los que los alumnos deban usar los adverbios de comparación aprendidos.

2. Aconsejar. Ante una situación determinada, por ejemplo que un grupo de mexicanos van a pasar quince días de vacaciones en Montreal, los alumnos deben proponer las recomendaciones que les harían para que disfrutasen al máximo de dicha ciudad que desconocen.

3. Leer. Sirve para romper el miedo y la ansiedad hacia la expresión oral. A partir de la lectura de un artículo de prensa real, los alumnos deben plantear su opinión.

4. Enriquecer. Este ejercicio trata de ampliar el vocabulario aprendido relacionándolo con la vida cotidiana.

5. Narrar. Guimont propone a sus alumnos que narren situaciones que se salgan de lo común para que intenten practicar vocabulario nuevo y tiempos verbales en pasado. Por ejemplo, hace que sus alumnos imaginen que una vez tintaron su pelo de azul y les anima a que expliquen por qué lo hicieron.

6. Transmitir. Que los estudiantes expresen su punto de vista sobre algo, que aprendan a transmitir una idea de manera clara, coherente y estructurada.

7. Adivinar. Es un ejercicio útil para introducir el futuro de probabilidad.

8. Reciclar. Este último micro ejercicio consiste en volver a practicar el vocabulario visto en clase unas semanas antes, volver a practicar estructuras difíciles. En definitiva, volver a poner en práctica lo estudiado anteriormente. De esta forma, Guimont también puede analizar de manera informal si sus alumnos han estudiado para asimilar y comprender todos los contenidos.

En definitiva, son técnicas que Guimont utiliza de manera sistemática en sus clases para involucrar a sus alumnos. Como en muchas otras disciplinas, la clave de preparación para una actividad que requiere esfuerzo y concentración está en calentar. Se nota que Guimont es profesora, si no fíjate en qué palabra sale con la inicial de cada uno de los ejercicios.

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  1. Francisco Gari
    Francisco Gari Dice:

    Solo dos cosas, no más; en el punto uno supongo que la palabra correcta era “plantea” error de, quizás mecanografía, segundo; en el mismo punto, una regla es que La conjunción disyuntiva “o” no puede anteponerse a una palabra que empiece con la letra o.

    Responder

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