Ir a terapia de pareja se está convirtiendo en algo cada vez más frecuente. Las relaciones de pareja son vínculos complejos y llegados a un punto, puede ser necesaria la intervención psicológica. Pasados los primeros años de relación, donde todo suele ser idílico, comienzan a surgir ciertos puntos de fricción  que se van incrementando en el tiempo.

Cuándo asistir a terapia de pareja

La mayoría de las visitas se producen pasados los cinco o seis años de relación. Es recomendable asistir cuando la pareja así lo acuerda. Se debe llegar a un consenso, ya que de nada sirve visitar a un terapeuta si uno quiere recuperar la unión y el otro, en cambio, romperla.

Por lo tanto, si lo que se pretende es solucionar el conflicto de la pareja, la sinceridad deberá ser un pilar esencial. Si lo que buscamos es arreglar un problema, entonces hay que sentirse en la libertad de decir lo que verdaderamente se piensa. Y a su vez, aceptar y respetar la posición de la otra persona.

Contar con el apoyo de un psicólogo en la pareja puede ser de gran ayuda en los siguientes casos:

  • En crisis eventuales: cuando la pareja pasa por una mala temporada causada por algún hecho concreto.
  • Cuando falla la comunicación: algunos de los conflictos están provocados porque muchas parejas no saben comunicarse. Se trata, por tanto, de un problema que podría evitarse.
  • Cuando la relación íntima está debilitada: las caricias, las miradas y otros gestos de afecto se van descuidando con el tiempo, y es importante que los sepamos recuperar y potenciar.
  • Por la falta de empatía con la pareja: en vez de intentar cambiar a la otra persona, debemos respetar sus valores y tratar de entenderla.

Los beneficios de contar con un terapeuta 

Según afirma la American Association for Marriage and Family Therapists (AMFT), tres de cada cuatro parejas que acuden a terapia admiten una mejoría en su relación.

Se promueven las siguientes mejoras a través de la terapia de pareja:

  • Mejora de las habilidades comunicativas.
  • La intimidad en la relación se enriquece.
  • Obtenemos una mejoría a nivel individual.
  • Se obtienen nuevas técnicas y vías para reforzar el vínculo.
  • Mayor adaptación a los cambios que puedan surgir.

Son beneficios que construyen parejas más fuertes y fomentan relaciones más plenas y satisfechas.

Fuente: Centro de Estudios de Psicología 

MÁSTER EN PSICOLOGÍA SOCIAL - CON PRÁCTICAS GARANTIZADAS
Centro de Estudios de Psicología
1.440 €
Ver más
, , , , ,

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *