¡Con solo 4 pistas!
La drogodependencia manifiesta síntomas físicos y psicológicos específicos (cambios repentinos de la personalidad, malhumor, alejamiento, pérdida del interés en las actividades cotidianas, hostilidad, alteraciones del apetito, aumento de la fatiga, insomnio, falta de coordinación en los movimientos, temblores, nauseas), lo que no indica que la presencia de alguno de ellos en una persona implique necesariamente drogadicción.
Existen diferentes tipos de drogas en dependencia del coste, el grado de pureza, la rapidez del inicio de los efectos: Heroína, Metadona, Cocaína, Benzodiacepinas, Tabaco, Alcohol, Cannabis, Barbitúricos, Anfetaminas, Alucinógenos, Éxtasis, LSD, Tranquilizantes. Los adolescentes conforman el grupo de riesgo más vulnerable para la drogadicción, pues es una etapa de la vida sensible a lo emocional, a las experiencias peligrosas, en donde se producen cambios en la conducta y en los valores, se trata de expresar independencia y rebeldía, frecuentemente aparecen sensaciones de vacío que propician la curiosidad, y minimizan las consecuencias autodestructivas del consumo de drogas.
La aparición de las toxicomanías, ha exigido profesionales multidisciplinarios para la prevención de adicciones, para diseñar programas de intervención a nivel grupal e individual; ejecutar proyectos educativos, y tratar orientar y apoyar a los drogodependientes y a sus familiares.
Existe cursos de Toxicomanía y Drogodependencia destinados a profesionales que quieran aprender sobre las principales drogas, sobre las causas que generan dependencia y los posibles tratamientos. Están destinados a un amplio grupo de diferentes áreas de trabajo: enfermeros, trabajadores sociales, psicólogos, médicos, abogados, policías. Es importante, dentro de las condiciones de acceso, haber superado el primer ciclo de estudios universitarios.