¡Con solo 4 pistas!
Los problemas que pueden provocar la llegada de un individuo a urgencias pueden ser: actuales, potenciales, apremiantes, súbitos, psicosociales o físicos. Es preciso -en función de la situación que se presente- seleccionar adecuadamente el tipo de cuidado a aplicar. Así, se definirá si es necesario un cuidado mínimo, medidas de soporte vital básico, traslado del paciente a un sitio especializado, u otro particular.
La enfermería emergente es un área de la enfermería profesional que reúne aspectos tales como investigación, integración de la práctica con la teoría, educación y profesionalidad. Lo que se diagnostica, valora y trata, es la respuesta humana frente a las situaciones vividas que hayan podido causar un episodio de menor o mayor relevancia al paciente.
El personal enfermero encargado de ejecutar esta especialidad, debe mantenerse al tanto de las nuevas investigaciones y estudios de su campo. Siempre debe actuar bajo la máxima de que el paciente es quien tiene la prioridad y se va a beneficiar con las atenciones que él –como profesional- sea capaz de brindarle. La práctica de la enfermería de emergencias involucra a otros grupos de profesionales y se considera una disciplina multidisciplinar.
Los servicios urgentes en enfermería se basan en los cuidados especializados que se ofrecen a todo paciente que lo necesite, en las diversas etapas de su vida. Es por ello que el estado de salud de cada paciente (que puede ser estable o inestable) y sus necesidades, requieren una estrecha vigilancia y atención por parte de los profesionales de esta especialidad.