¡Con solo 4 pistas!
Los mapas de conceptos representan relaciones entre ideas, imágenes y palabras. En ellos cada frase o palabra está conectada con otra y encadenada a la palabra o idea anterior. Por su estructura, son una forma de desarrollar el pensamiento lógico dada su capacidad para exponer conexiones y establecer vínculos generales de significados. De este modo la persona que elabora un mapa conceptual, o que lo lee, relaciona el todo con las partes, y viceversa.
Los mapas conceptuales se usan con múltiples finalidades y en diversos ámbitos. Sirven para tomar notas y resumir documentos, para la preservación del conocimiento institucional (como en la sistematización del conocimiento de los empleados que están próximos a retirarse), para facilitar el intercambio de información y conocimientos en grupos de trabajo, para explicar los objetivos y las estrategias a seguir dentro de una organización, para incrementar el aprendizaje significativo, para comunicar idas y argumentos complejos, para detallar la estructura de una idea o la línea de un argumento, para mejorar la habilidad lingüística, y para facilitar el aprendizaje de los objetivos y los conceptos por parte de una persona que ingresa a una organización.
El correcto empleo de mapas conceptuales garantiza una comunicación más efectiva y perdurable, y garantiza la preservación más eficiente del conocimiento que poseen los empleados. Igualmente, la destreza en los mapas conceptuales redundará en la economía de papel, economía de archivo, y finalmente, economía de tiempo.