¡Con solo 4 pistas!
Los cursos de electrónica contemplan entre sus materias el tema de la optoelectrónica como uno de las ramas ineludibles dentro de esta actividad. Se trata de una modalidad bastante amplia que tiene relación con algo que es habitual observar en la vida contemporánea en la mayoría de los artefactos electrónicos que nos rodean.
En concreto, la optoelectrónica está relacionada con los mecanismos de luz que interactúan con los dispositivos eléctricos. Un ejemplo de esto es lo que se ve en un componente musical que posee ecualizadores. Dichos ecualizadores hacen visible al usuario el funcionamiento de ciertas ondas de sonido gracias a que hay un impulso eléctrico que se comunica con las luces de colores que grafican esas ondas. De este modo, la persona mira el movimiento del sonido y puede entender cuáles son las variaciones de sonido que se producen en una determinada canción o tema musical.
Otro caso que sirve para ejemplificar el funcionamiento de la optoelectrónica es el de las luces que se ven en un aparato de televisión. Es frecuente que cuando hay presencia de energía en un aparato, éste exhiba una luz roja indicando que existe comunicación con la red eléctrica. Así también, esa misma luz cambiará a color verde cuando el usuario apriete el botón de encendido del control remoto.
En otras situaciones, los elementos optoeléctricos sirven para señalar cuando un artefacto comienza a experimentar una baja de energía, por lo general, a través de una luz roja parpadeante. La batería de una cámara fotográfica, por ejemplo. En otros casos, en cambio, la luz roja parpadeante puede indicar que el artefacto eléctrico está en pleno funcionamiento, como es lo que sucede cuando una videocámara comienza a filmar.
Cabe mencionar, eso sí, que muchos de los indicadores optoeléctricos han sido reemplazados por señales digitales que carecen de efecto lumínico. Es lo que se ve cuando una máquina ya no indica la baja de la batería con una luz, sino con la imagen de una batería dibujada que se muestra vacía.