¡Con solo 4 pistas!
Para cualquier persona que quiera aprender un curso de moda o seguir la carrera de alta costura, una de las prendas ineludibles que se debe estudiar es el pantalón. Los pantalones han existido desde hace varios siglos, pero su uso tal como lo conocemos y su sofisticación, surgieron a partir del siglo XIX.
La evolución de los pantalones fue relativamente lenta, y tuvo bastantes ejemplares que se aproximaron a su forma actual. De hecho, su versión más antigua es atribuida a un médico italiano del siglo IV de apellido San Pantaleón (de ahí proviene el nombre), y en la Antigüedad también se reconocen a los bombachos (prendas de piernas anchas amarradas en la cintura) como antecesores del pantalón. Sin embargo, el diseño definitivo del pantalón se alcanzó a partir del año 1830.
Los materiales y detalles que se la han ido agregando al pantalón son variados. Actualmente hay pantalones de algodón, de lona, de mezclilla, de lino, de materiales sintéticos como el poliéster, etc. Algunos vienen sin bolsillos, otros lucen rasgados y desteñidos o con accesorios como cadenas, estampados y bordados. Parte de esta variedad también tiene que ver con el hecho de que el pantalón, que en un principio sólo era vendido como una prenda masculina, comenzó a ser utilizado por las mujeres. De hecho, esto es todo un tema, ya que los movimientos feministas fueron en parte los responsables de reclamar que los pantalones podían ser para el uso de las mujeres.
Las mujeres que ayudaron a promover el uso del pantalón fueron la diseñadora de modas Coco Chanel y la estrella de Hollywood Katherine Hepburn, quien acostumbraba a usar pantalones en una época en la que mayoritariamente era mal visto hacerlo. Sin embargo, otro elemento que también influyó poderosamente fue la Segunda Guerra Mundial, que obligó a que las mujeres asumieran diversas tareas con pantalones por motivos prácticos y de comodidad.