Imaginad: Unos señores han decidido pasar una velada maravillosa, compran
una entrada, llegan a una sala, se apagan las luces y la magia está
servida. Pero, aún hay otra cosa más maravillosa, hay otros señores y
señoras, que entran en el mismo espacio, se apagan las luces, y a ellos se
les encienden otras y nos explican cosas, a veces muy divertidas, otras
tristes, pero siempre explicándonos una
historia.
¿Para que
hacer
teatro?
En primer lugar para pasárselo bien.
En nuestras
clases activaremos la imaginación, la confianza en nosotros mismos y en el
grupo.
Todo esto lo conseguiremos improvisando situaciones inesperadas,
divertidas o bien conflictos que nos pondrán a prueba. Nos encontraremos
en un ambiente que estimulará libremente nuestra creatividad, tanto
individual como colectiva, nos convertiremos en protagonistas de nuestras
historias aprendiendo a conocernos mejor tanto a nosotros mismos como a
los demás.
Esta es una propuesta lejana al consumo pasivo del
entretenimiento televisivo y electrónico