¡Con solo 4 pistas!
Este tipo de masajes está espacialmente recomendado para los problemas que derivan de la vida moderna, en la cual vamos acumulando cada día cansancio, estrés, preocupaciones, mientras que nuestras emociones están cada vez más reprimidas o exaltadas.
Este técnica de masajes suele tener tres etapas: en primer lugar se masajea todo el cuerpo del individuo en una instancia que sirve para relajar al sujeto, para establecer un primer acercamiento y para que el masajista obtenga información acerca de cuáles son las zonas que están más tensas. Luego, se elige el aceite con las esencias más adecuadas para cada caso y se aceita el cuerpo para continuar con un masaje en el que se hace hincapié en las zonas que se han detectado como más tensionadas.
En segundo lugar, se trabaja con los puntos reflejos, zonas de los pies y de las manos que reflejan otras partes del cuerpo, órganos internos, por ejemplo, sobre los que se puede influir mediante la interacción con sus puntos correspondientes en lugares más accesibles del cuerpo.
En una tercera etapa, se trabaja con los chakras, los puntos donde se acumula la energía en el cuerpo. Cada chakra está relacionado con partes del cuerpo físico, emocional y espiritual, y su tratamiento permite que la energía corporal fluya de forma adecuada.
Desde luego el masaje holístico es una especialidad que para su aplicación requiere poseer más conocimientos que otros tipos de masajes y sobre una diversidad de terapias relacionadas a las que se puede tener acceso realizando cursos o recibiendo instrucción a través de los cursos que ofrece el mercado.