Se define hipoterapia como una parte de la
fisioterapia que trata de rehabilitar a personas con discapacidad física y/o limitación funcional.
Para ello como herramienta fundamental se utiliza el caballo.
Se aprovechan de este animal una serie de propiedades:
- · No susceptibles a modificación: físicas como la temperatura, morfológicas como la anchura y la altura, y anatómicas como la respiración y el peristaltismo.
- · Susceptibles a modificación: propiedades mecánico-funcionales como son los aires del caballo, la velocidad, el paso largo y paso corto,....
Estos aspectos están muy ligados a la preparación específica de los caballos.
Por ello es fundamental un trabajo serio, riguroso, programado y profesional sobre la doma de estos animales.
Se persigue la mejora en la calidad de vida estimulando reacciones positivas e inhibiendo reacciones negativas, teniendo presente su base neurológica. El terapeuta ejecuta técnicas para intervenir de manera pasiva, activa y/o
resistidamente sobre el sujeto.
De esta manera se consigue alcanzar los objetivos propuestos.
Una condición indispensable para realizar hipoterapia, es el poseer una cualificación profesional y formativa
adecuada que dote al profesional de conocimientos de neurofisiología, para entender la patología que se está tratando y conocer los beneficios que el caballo aporta para sacarle el mayor rendimiento posible en el
tratamiento, así como las técnicas rehabilitadoras necesarias para llevar a cabo un trabajo efectivo.
La hipoterapia es dirigida por un fisioterapeuta. Además es imprescindible la intervención de un monitor de
terapias ecuestres que se ocupe exclusivamente del caballo y que siguiendo las indicaciones del fisioterapeuta consiga los movimientos, la velocidad, la cadencia y amplitud de paso que sea necesario para cada usuario. En los casos de grandes discapacidades se necesita otra persona de apoyo para evitar el riesgo de caídas y ayudar en la realización de ciertos ejercicios.