¡Con solo 4 pistas!
Esta medicina especializada tiene unas dimensiones de acción específica. Ellas son la prevención, la educación clínica y el diagnóstico, el cuidado o atención inmediata a los problemas de salud; el tratamiento, la rehabilitación y el reacondicionamiento físico; y la responsabilidad profesional –educación y consejería para el deportista-.
Algunas de las traumatologías más frecuentes en el mundo deportivo son las contusiones, los calambres musculares, los esguinces de rodilla, los esguinces de los tobillos, y las lesiones de la espinilla. El médico deportólogo está en la capacidad de tratar estos y otros problemas, ofreciendo atención antes, durante y después de ocurrido el traumatismo.
El médico deportólogo tiene alta incidencia en la habilitación de un jugador para que regrese a la actividad después de una lesión, y también trabaja con ellos en la recuperación de un traumatismo. Atienda no sólo aspectos físicos, sino que se convierte en un acompañante psicológico de primera mano con diversas tareas, como la ayuda de primeros auxilios, el inicio de los tratamientos y los planes de rehabilitación, el diseño de protocolos de rehabilitación, la aplicación de técnicas protectoras que le permitan al deportista continuar con su actividad y con su estilo de vida, y el suministro de medicinas al paciente.
Algunas áreas concernientes a la deportología son las de prevención y calidad de vida, evaluación de aptitud física estructural y funcional, fisiología del ejercicio, traumatología, planeación de actividades físicas de acuerdo con la edad, rehabilitaciones, farmacología de la actividad física y doping, así como asistencia médica a equipos deportivos.