¡Con solo 4 pistas!
Los métodos de estudio constituyen, por tanto, un elemento imprescindible para los escolares, pues aprender a desarrollarlos les ayudará a afrontar el curso de una manera ordenada y organizada. Existen expertos en este campo que señalan la importancia de entregar a todos los alumnos, los buenos y los malos, herramientas para mejorar su rendimiento.
Aprender técnicas de estudio para enseñárselas posteriormente a los niños puede convertirse en una salida profesional, bien en academias, bien como docente de apoyo, bien como profesor particular a domicilio. Se puede encontrar abundante información de este tipo en las diferentes webs de aprendizaje, que sirven para formarse y también para usar como material que ofrecer a los alumnos.
Para poner en práctica estos métodos, hay que tener en cuenta otros factores, como las características de cada alumno (sobre todo la edad y las condiciones físicas) y del contexto donde estudia, el tiempo de que se dispone y la asignatura en concreto, pues unas técnicas serán más adecuadas para unas materias que para otras. El plan de estudio deber ser, por tanto, algo individual y personalizado
Entre los principales hábitos de estudio se encuentran: la organización y la planificación de la agenda teniendo en cuenta las actividades extraescolares, el subrayado, la lectura comprensiva, el esquema, el resumen, el desarrollo de reglas mnemotécnicas. También se aconseja establecer un horario de estudio diario, cumplirlo y alternarlo con alguna actividad de ocio, descansar y dormir todos los días las suficientes horas de sueño, y seguir una correcta alimentación variada.