La sofisticación de los mercados financieros, la importancia creciente de los mercados de crédito, los procesos constantes de innovación en productos financieros, etcétera, ponen de manifiesto la importancia de una sólida formación en materia financiera, y no sólo a nivel profesional, sino también como usuario habitual de productos financieros. En el ámbito personal, el proceso de privatización de las grandes empresas públicas españolas en las décadas de los 80 y 90 convirtió a un gran número de ciudadanos en potenciales accionistas, y así en potenciales interesados y usuarios de la información financiera. En el mundo de la empresa, las necesidades de formación financiera también han variado con respecto a dos décadas atrás. Por ejemplo, el creciente proceso de internacionalización ha llevado aparejado un aumento de la exposición de la empresa al riesgo de tipo de cambio. Además, la aparición de nuevos productos financieros es un aspecto habitual del nuevo entorno económico. A su vez, en el mundo de la banca, los clientes son cada vez más expertos, y por tanto sensibles a las diferencias de atención, valoraciones, comisiones, tasas reales.
En el mercado laboral se comenta de forma habitual que la demanda de profesionales no es compensada por una oferta de individuos formados según las necesidades de los demandantes. Con el programa Máster en Finanzas se pretende suprimir esta concepción, dotando a quienes lo realicen de unos conocimientos y habilidades que cumplan con las necesidades de formación que el mercado demanda. En este sentido, mediante la realización del Máster en Finanzas, los estudiantes no sólo recibirán los conocimientos necesarios para conocer el mundo financiero, sino también las habilidades necesarias para el buen desempeño de sus funciones, favoreciendo así el desarrollo de su carrera profesional.