Los musicoterapeutas tienen un abanico de posibilidades donde trabajar, por ejemplo: centros hospitalarios, hospitales psiquiátricos unidades de rehabilitación mental hogares...
¡Con solo 4 pistas!
Esta terapia musical garantiza una mejoría en la integración interpersonal de los pacientes y una favorable calidad de vida. Gracias a la musicoterapia se puede llegar a manejar y controlar de manera eficaz las situaciones de estrés. La herramienta principal es la música y el sinfín de posibilidades de curación que brinda lo sonoro.
Esta técnica terapeútica se puede aplicar en niños, adultos y ancianos de la tercera edad. A través de esta técnica se hacen llegar estímulos al cerebro que suprimen aquellos que provocan las enfermedades. Los efectos de la escucha de diversas melodías en los individuos son extraordinarios.
A través de la musicoterapia los individuos satisfacen sus necesidades físicas, mentales, emocionales y sociales. Su puesta en práctica implica el dominio de habilidades como el poder facilitar y promover la comunicación, el aprendizaje, la movilización, la expresión, organización u otros objetivos terapéuticos relevantes, a fin de asistir a las necesidades fí¬sicas, psí¬quicas, sociales y cognitivas. Todo esto a partir de la música.
En la aplicación de esta técnica terapéutica es necesario saber utilizar la base córporo-sonoro musical como un elemento básico en el abordaje de esta terapia. Con ello se logra abrir canales que propician el crecimiento personal de los individuos, así como su adaptación a la sociedad y la optimización de su calidad de vida.
El musicoterapeuta debe por su parte saber aplicar modelos diferentes de expresión y participación del paciente o el grupo. Se apoyará para ello en improvisaciones sonoras, vocales e instrumentales, y en el trabajo con ritmos y melodías. Puede desempeñar sus funciones en clínicas, hospitales o centros de rehabilitación.