ECOTURISMO Y GESTIÓN MEDIOAMBIENTAL EN LAS EMPRESA
Grado Master

ECOTURISMO Y GESTIÓN MEDIOAMBIENTAL EN LAS EMPRESAS TURISTICAS

Grado Master
En Fresnedillas

Curso gratis
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Información importante

Tipología Subvencionado
Nivel Nivel básico
Lugar Fresnedillas
Horas lectivas 30h
Duración 8 Días
  • Subvencionado
  • Nivel básico
  • Fresnedillas
  • 30h
  • Duración:
    8 Días
Descripción

Se denomina gestión ambiental o gestión del medio ambiente al conjunto de diligencias conducentes al manejo integral del sistema ambiental. Dicho de otro modo e incluyendo el concepto de desarrollo sostenible o sustentable, es la estrategia mediante la cual se organizan las actividades antrópicas que afectan al medio ambiente con el fin de lograr una adecuada calidad de vida, previniendo o mitigando los problemas ambientales.
La gestión ambiental responde al "cómo hay que hacer" para conseguir lo planteado por el desarrollo sostenible, es decir, para conseguir un equilibrio adecuado para el desarrollo económico, crecimiento de la población, uso racional de los recursos y protección y conservación del ambiente. Abarca un concepto integrador superior al del manejo ambiental: de esta forma no sólo están las acciones a ejecutarse por la parte operativa, sino también las directrices, lineamientos y políticas formuladas desde los entes rectores, que terminan mediando la implementación.

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Dónde se imparte y en qué fechas
Inicio Ubicación
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Fresnedillas
CALLE DEL FRESNO, 11, 28214, Madrid, España
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¿Qué aprendes en este curso?

Contaminación
Biodiversidad
Impacto ambiental
Áreas protegidas
Conservacion
Desarrollo sostenible
Desarrollo turístico
Turismo rural
Turismo sostenible
Sector turístico

Profesores

Lopez Santiago Consultores Madrid
Lopez Santiago Consultores Madrid
Profesores cualificados

Temario

¿POR QUÉ HABLAR DE TURISMO Y MEDIO AMBIENTE? Según la Organización Mundial del Turismo (OMT), el turismo constituye hoy en día la mayor industria del planeta. En 1999, más de 657 millones de personas viajaron fuera de las fronteras de sus respectivos países, y en este mismo año los ingresos mundiales por turismo, aun excluyendo el transporte aéreo, ascendieron a 449.000 millones de dólares. Esta actividad económica constituye la tercera fuente internacional de ganancias por exportación en el mundo, sólo superada por el petróleo y los vehículos a motor. En el continente europeo, que sigue siendo el destino que mayor número de visitas recibe, el número de llegadas de turistas internacionales prácticamente se ha duplicado en dos décadas, alcanzando los 300 millones. Más concretamente, los ingresos por turismo aportaron como media el 5,5% del PIB de los países de la UE, alcanzando cuotas significativamente superiores en estados como el español. Sin embargo hay que destacar las altas expectativas de crecimiento de esta industria en las regiones de Asia Oriental y Meridional, cuya oferta turística se aproxima gradualmente al modelo tradicional mediterráneo. España es la tercera potencia turística mundial, tras Francia y EEUU. El sector turístico constituye uno de los puntales y exponentes básicos de la economía española. Así, la industria del turismo representa en nuestro país el 10% del PIB y financia un 164% del déficit comercial. Los ingresos totales del sector ascendieron en 1999 a 30.562,2 millones de euros (5.085,1 millardos de pesetas). Y, según la Tabla Input-Output del turismo, de esta actividad dependen 671.000 empleos directos y 476.000 indirectos. - 6 - España recibió en 1999, según los datos del Instituto Español de Turismo, un total de 72,3 millones de visitantes, lo que ha supuesto un crecimiento del 6,8% respecto a 1998. El 85% de los turistas extranjeros llegados a nuestro país procedía de otros estados de la Unión Europea, principalmente franceses (26%), alemanes (25%) e ingleses (12%), si bien el incremento de turistas holandeses, italianos y portugueses pueden modificar este panorama en años venideros. Sin embargo, y pese a la progresiva desestacionalización que experimenta nuestra industria turística, los datos provisionales del verano de 2000 reflejan un descenso tanto en el número de vuelos con destino a nuestro país, como en el número total de turistas visitantes, sobre todo en julio y agosto. Si bien los datos de septiembre mejoran mucho los resultados finales de este verano, el crecimiento registrado en los seis primeros meses del año 2000 introdujo una cierta moderación respecto del fuerte ritmo de crecimiento de años anteriores. La hospitalidad, el trato recibido o la diversión suelen ser los aspectos mejor valorados por nuestros visitantes. Sin embargo, los aspectos medioambientales (en especial ruido y limpieza urbana) son los que mayor grado de insatisfacción generan. Y es que los turistas europeos, nuestro principal mercado emisor, se preocupan cada vez más por las cuestiones medioambientales. En este sentido, el factor que los europeos consideran más crítico es la degradación de las playas, y de la fauna y flora marinas. - 7 - En definitiva, el turismo es una actividad básica en el universo económico de países como el nuestro. Con el fin de garantizar su futuro frente a la competencia que van a suponer destinos emergentes que ofrecen productos turísticos parecidos a los nuestros (fundamentalmente turismo de sol y playa), es necesario tomar medidas que eviten descensos en la afluencia de turistas, como el vivido, a escala incipiente, en los meses veraniegos del año 2000. En este sentido, uno de los factores más decisivos es la protección del medio ambiente. Este concepto es más amplio de lo que parece y no sólo engloba los paisajes y recursos naturales, sino que también se encuentra íntimamente ligado a la calidad del servicio y del producto turístico como tal. Constituye, en esencia, una variable que presenta múltiples puntos de encuentro con el sector turístico, horizontal por naturaleza: Por tanto, superada la perspectiva desarrollista de décadas anteriores (sin una planificación racional de la oferta, con dispersión normativa, con escaso respeto para con las consideraciones ambientales y culturales...), parece necesario implantar un nuevo modelo de desarrollo turístico. Este modelo ha de recoger consideraciones de sostenibilidad que permitan no sólo garantizar el futuro económico del sector turístico, sino también la conservación y adecuada gestión del entorno en el que éste se desarrolla y de sus servicios. El objetivo es, pues, que el vital recurso que representa el medio ambiente no se degrade, y no afecte con ello a la estabilidad económica y social actuales y futuras de tan importante pilar de nuestra economía. TURISMO El Turismo, un sector horizontal El Turismo, un sector horizontal Medio Urbano Medio litoral Energía Cohesión Social, Comercio y Empleo Transporte y Comunicaciones Ordenación del Territorio Recursos Naturales - 8 - En resumen, la propuesta de futuro para el sector radica en un turismo de calidad y ambientalmente sostenible. Cinco años después de elaborarse la Carta Mundial del Turismo Sostenible en Lanzarote, en las siguientes páginas trataremos de repasar las claves para el desarrollo del modelo de turismo sostenible, incluyendo ejemplos reales de financiación y gestión llevados a cabo en nuestro país. - 9 - 2. ¿QUÉ IMPACTO AMBIENTAL TIENEN LAS ACTIVIDADES TURÍSTICAS? El turismo y las actividades recreativas se han convertido en una de las principales actividades socioeconómicas del viejo continente desde el punto de vista del empleo, de la contribución al PIB, y del crecimiento de la demanda. Estas actividades generan sustanciales ingresos y puestos de trabajo, fomentan el conocimiento de otras culturas y la conservación del patrimonio cultural y natural, así como inversiones en infraestructuras, lo cual produce beneficios, tanto económicos como sociales. Sin embargo no todo es positivo, algunas modalidades de turismo y ciertas actividades recreativas pueden dar lugar a la destrucción de hábitats, al deterioro del paisaje y a una encarnecida competencia por recursos y servicios escasos (agua dulce, territorio, energía, tratamiento de aguas residuales, etc.). Además, las poblaciones locales pueden sufrir, como consecuencia del ejercicio de estas actividades, una pérdida de sus tradiciones y adquirir una excesiva dependencia de los ingresos generados por el turismo. El aumento de los precios que conlleva el turismo también puede afectar negativamente a la población local, que correrá un riesgo superior de perder la propiedad de tierras, casas, comercios y servicios. Estos problemas se agravan por la concentración de la actividad turística en unos periodos vacacionales relativamente breves y en unas zonas determinadas, a menudo muy reducidas, que se ven igualmente sujetas a las presiones ambientales de otras actividades económicas como la agricultura, la pesca, el desarrollo industrial o la creciente población residente. Este impacto, el más importante de la actividad turística, es el denominado de estacionalidad. Turismo Turismo Estacionalidad Generación de empleo Generación de beneficios económicos Conocimiento de otras culturas Conservación del patrimonio natural y cultural Pérdida de tradiciones de las poblaciones locales Competencia por recursos y servicios escasos Deterioro del paisaje Destrucción de Hábitats - 10 - Más que otros sectores, el turismo y las actividades recreativas dependen de la calidad del entorno natural y cultural para su éxito a largo plazo. No obstante, cuando un país dotado de zonas de atractivo turístico se convierte en un destino interesante para el turismo y las actividades recreativas, los impactos ambientales incontrolados pueden poner en peligro los futuros beneficios. Por tanto el turismo puede afectar al entorno natural hasta el punto de poner en peligro su propia existencia. Lógicamente, los impactos sobre el medio dependen de la localización donde se producen y de la actividad que las provoca. A nivel representativo se han seleccionado, y se exponen a continuación, distintas áreas donde la actividad turística es importante y donde sus manifestaciones son claves para establecer el impacto ambiental que sufren. Turismo de sol y playa: impactos ambientales en el litoral La cuenca mediterránea es el primer destino turístico a nivel internacional, atrayendo actualmente al 35% del turismo mundial. Gran parte de su área costera padece un excesivo desarrollo del turismo de masas. De hecho, se prevé que en el 2025 la superficie ocupada en el litoral mediterráneo alcance los 8000 km². Los impactos, que se pueden mitigar mediante la adopción de adecuadas medidas de ordenación del territorio, pueden resumirse en los siguientes puntos: El aumento no planificado de hoteles e instalaciones turísticas, sin tener apenas en cuenta los impactos visuales o el respeto a la arquitectura local, ha deteriorado el paisaje en grandes áreas del litoral. La necesidad de atender la enorme demanda de recursos de los turistas supone para muchos de los destinos turísticos una presión excesiva sobre su medio ambiente: abastecimiento de agua potable (agotamiento y contaminación de acuíferos, necesidad de costosos trasvases…), de productos agrarios (necesidad de riego, uso Desarrollo urbanístico desmesurado Explotación insostenible de recursos naturales - 11 - de pesticidas, intensificación de cultivos…), de vías de comunicación (congestión del tráfico, efecto barrera…), etc. Ejemplos evidentes de este impacto son la pérdida de gran parte de los sistemas de dunas y la desaparición de ecosistemas arbustivos característicos de las zonas cercanas a las playas por urbanización excesiva. Las especies cuyo hábitat o punto de referencia es el litoral se han visto muy afectadas por la desaparición de grandes áreas costeras. Por otro lado, la creciente introducción de especies exóticas puede provocar desastres ecológicos, pero también económicos. Muchas playas del litoral español no superan las pruebas de la UE sobre calidad de baño, en gran parte debido a los vertidos al mar de las aguas residuales por parte de las poblaciones litorales. Los vertidos de las embarcaciones de recreo y transporte constituyen también una fuente importante de contaminación. En aquellos emplazamientos donde la población local es inferior en número a la de turistas se depende excesivamente de los ingresos que genera este sector, perdiéndose a largo plazo diversidad cultural y valores tradicionales de vida. La elevada presión que sufren desde hace años determinadas localidades del litoral ha tornado obsoletos muchos de sus servicios e infraestructuras lo cual, de no mediar renovación, conlleva la pérdida de calidad ambiental general, así como de competitividad como destinos turísticos. Pérdida de hábitats y de biodiversidad Pérdida de calidad ambiental y envejecimiento del parque turístico Pérdida de costumbres y tradiciones Deficiencias en el tratamiento y la evacuación de aguas residuales Impactos sobre la flora y la fauna - 12 - Sin duda, el impacto por excelencia, y que da pie a los demás, es el desarrollo urbanístico, consecuencia de la elevada demanda de turismo en el litoral. Todas las demás afecciones son resultado directo o indirecto de ésta, cuya errónea planificación a lo largo de las últimas décadas ha contribuido a empeorar una situación que en muchos casos es insostenible. La medida principal para afrontar estos problemas sería una planificación física coherente, con una zonificación adecuada que tenga en cuenta las posibilidades de desarrollo social y económico del área, sin poner en peligro los recursos que se ofrecen al público, y que a la vez los conserve. Turismo de invierno: impactos en áreas de montaña Las causas principales del deterioro medioambiental en las áreas montañosas son la concentración del turismo en el tiempo y en el espacio, la deforestación, y los elevados niveles de uso del transporte motorizado. De nuevo, zonificación y ordenación del territorio se constatan como soluciones a priori. Las zonas de montaña constituyen uno de los destinos preferidos del turismo europeo. La mayor parte de las actividades turísticas y recreativas que se desarrollan en tales áreas se concentran en los Alpes y en los Pirineos, multiplicándose la afluencia en el periodo invernal. Ello conlleva la existencia de numerosos impactos ambientales: La construcción de pistas de esquí e infraestructuras complementarias, incluidas vías de acceso y aparcamientos, obligan a una tala masiva de bosques de la sucesión de las montañas. Las barreras forestales naturales pueden ser sustituidas por otras de cemento, plástico o madera, que a menudo no serán compatibles con el paisaje o el entorno. Deterioro del atractivo visual de los paisajes Pérdida de hábitats y perturbación de especies amenazadas Incremento de la deforestación - 13 - El funcionamiento de los remontes, la práctica del esquí fuera de las pistas acondicionadas al efecto, la utilización de vehículos todoterreno, y la compactación de la nieve en las pistas perturba a especies amenazadas y no amenazadas, fragmentando hábitats, perjudicando su reproducción, etc. En espacios de montaña como los Pirineos, las aguas residuales generadas por los centros turísticos de veraneo se vierten directamente a los cursos de agua, provocando su contaminación. Por otro lado, los productos químicos que se utilizan para adaptar glaciares a la práctica del esquí han dado lugar a un aumento exorbitado de los niveles de nitratos y fosfatos en agua potable. Los gases de escape de autobuses y coches particulares producen daños a fauna y flora, provocando, por ejemplo, la muerte de árboles. La nieve artificial se derrite lentamente, lo que reduce el breve período de recuperación de los pastizales y matorrales alpinos. Además, el esquí en condiciones de escasez de nieve contribuye a la erosión y perjudica a la vegetación sensible. El resultado es una reducción grave de la absorción de agua y de la capacidad de contención de las laderas de las montañas, así como un aumento del riesgo de heladas y aludes. Hay que contar además con el llamado turismo de verano, que consiste en labores de senderismo, competiciones deportivas, etc., y que muchas veces conlleva molestias a la fauna y a la flora y especialmente molestias acústicas por la creciente motorización de los que hasta allí llegan. Estos vehículos también compactan el suelo y agreden a la cubierta vegetal. Contaminación del agua y vertido incontrolado de aguas residuales Emisiones de gases Utilización insostenible del agua por empleo de nieve artificial - 14 - Ecoturismo: impactos del turismo en áreas protegidas Los parques nacionales y áreas protegidas son, por su propia naturaleza, vulnerables al deterioro medioambiental, por lo que precisan de una cuidadosa gestión. El crecimiento del turismo en estas áreas puede contribuir a mejorarla (tanto la de parques como la de poblaciones locales integradas en éstos) gracias al aumento de los ingresos. Igualmente, el interés de los turistas por la flora y la fauna puede favorecer la conservación de la biodiversidad. La modalidad turística denominada ‘Ecoturismo’ (que incluye turismo rural, visitas a zonas protegidas, agroturismo, etc.) favorece la conservación de estas zonas, siempre y cuando la gestión del recurso sea sostenible. Entre los impactos más habituales podemos destacar: Atascos, congestión en zonas de aparcamiento e, indirectamente, problemas de acumulación de basuras son consecuencias directas de las visitas masivas a estas zonas en periodos vacacionales. Adicionalmente, los costes de mantenimiento y reparación de la erosión provocada en vías y caminos por los numerosos vehículos que se acercan a estas áreas coincidiendo con tales épocas son muy altos. Los visitantes pueden perturbar a la fauna en época de cría, provocando así un descenso de sus poblaciones. Es más, cuando ciertas especies pasan a ser poco frecuentes, aumenta la cantidad de personas que acuden a observarlas mientras sea posible, lo que acrecienta el problema descrito. Especies de flora y fauna procedentes de otros lugares son introducidas en áreas protegidas, colonizándolas y provocando, por competencia interespecífica, la desaparición de otras especies similares. Congestión y deterioro de caminos y vías en periodos específicos Introducción de especies alóctonas Molestias a la fauna autóctona Aumento de la incidencia de incendios forestales -