¡Con solo 4 pistas!
El desarrollo organizacional, es un instrumento de gran validez cuando se requiere realizar un cambio en la organización, a fin de alcanzar mayores niveles de eficiencia y competitividad, especialmente en el mercado actual. Todo esto se logra por medio del cambio de actitudes, creencias, valores y estructuras de las empresas, lo cual le permite adaptarse con mayor facilidad a las demandas y necesidades que se presentan en el mercado o en el interior de la misma empresa.
Teniendo en cuenta todo lo anteriormente mencionado, el desarrollo organizacional se centra en los recursos humanos de la empresa, los cuales adquieren un papel vital en el éxito o fracaso de la misma. El cambio se inicia con un cambio en la estructura de la empresa (organigrama), y con la conformación de los grupos de trabajo (equipos y liderazgo), para lograr un cambio en la cultura y el clima de la empresa.
Para que realmente se dé un verdadero cambio organizacional deben existir unas condiciones previas, pero, especialmente, debe existir un agente de cambio, que será la primera persona involucrada e interesada en él. Es indispensable también la existencia de un ambiente de cooperación entre el agente y los miembros de la empresa. Los agentes de cambio tienen como metas principales:
Por tanto, se puede concluir que el desarrollo organizacional, busca la confirmación de empresas más solidas, eficaces y eficientes, que demuestren tener la capacidad para hacer frente a los cambios, demandas y necesidades que se presenten, permitiendo, asimismo, la formación de los altos ejecutivos como líderes capaces de fomentar la búsqueda de información y desarrollo de su equipo de trabajo.