¡Con solo 4 pistas!
La contratación es una parte integrante de la organización y requiere de la consideración de diversas variables. Debe estar diseñada por un equipo interdisciplinar en que se medite en los usuarios relevantes, se definan las prioridades para los puestos, se especifiquen las obligaciones, responsabilidades compartidas, presupuestos, condiciones de orden jurídico, riesgos, elementos técnicos, fechas de inicio y final de la contratación así como la naturaleza de los pagos a realizarse.
En las contrataciones es vital planificar, revisar, y retroalimentarse con el contratista para clarificar todos los aspectos del acuerdo, incluidos aquellos contenidos en lo que se denomina “letra menuda”. En la contratación es importante estudiar la vulnerabilidad de los contratos -sus puntos débiles o riesgosos-, y los planes comunicacionales a seguir con el objetivo de que las partes entiendan en su total extensión los alcances y las estipulaciones del acuerdo.
En la contratación deben existir orientaciones respecto a la definición y clarificación de la duración de la misma, determinarse si habrá prórrogas y de qué dependen, especificar las eventuales recensiones o cancelaciones del acuerdo, las penalizaciones o indemnizaciones que puedan llegar a realizarse así como los estándares de calidad exigidos.
Por ser un proceso de vinculación laboral, la contratación es un momento que exige la mayor claridad y transparencia posibles entre el empleado y el empleador. En él deben resolverse preguntas, inquietudes, de tal suerte que se establezcan condiciones verificables del acuerdo. Liderazgo y capacidad de comunicación verbal son dos herramientas a tenerse en cuenta cuando se desarrollan estos procesos.